lunes, 5 de diciembre de 2016

Cuando mueras...


Respira,
cierra los ojos y calma tus latidos.
Siéntete,
y no olvides por qué respiras.
Grita.
Agoniza
Sácalo fuera,
pero jamás dejes de sentir.
El miedo nos rodea,
si,
tus cuerdas tiemblan y no aciertan, tono,
tus líneas están quebradas y no perfilan, dibujo.
Tus movimientos se estancaron, pero quieren ser más.

Olvidaste sentirte lleno por tu propio ser,
te dormiste.

Es hora de aprender a vivir.
No pienses.
Despierta y jamás vuelvas a dormir.

No quieras acabar aquí,
no mires la vías, los humos o los puntos altos.

Lánzate, a respirar.

No olvides nunca lo que leíste de sus cartas:

"Cuando mueras, estarás más vivo que nunca porque estarás repleto de eternidades"

Hg.

No hay comentarios:

Publicar un comentario