volver,
volver y volver a volver.
Tambaleo,
doy tumbos,
sin saber donde caerme muerto.
¡AIRE!
¡AIRE!
Todo se nubla.
Todo, dueño de nuestros Tiempos.
Tiempo, asesino de momentos.
Memoria, que los salva en recuerdos.
Y sin embargo yo aquí sigo,
loco y a la vez cuerdo.
Envidio vuestra consciencia,
diferente de la mia
que me atormenta
día tras día.
Antes necesitaba:
-Enormes pedazos...
-Una gran cucharada...
-Y dos gotas...
para mi dulce pensamiento.
Ahora: no encuentro en mi nada,
nada que...
solo sé... que...
Necesito.